Tras escándalo por millonarias asignaciones
Para la FENPRUSS, tamaño sobre sueldo estaría motivado por razones políticas y no técnicas. Como si fuera poco, acusan que la resolución de su asignación por función crítica, fue redactada por el propio sub director de gestión de personas.
“El que explica, se complica” parece ser la máxima del director del Servicio de Salud Aysén, Gabriel Burgos, que, evitando a los medios de comunicación, respondió brevemente recién este miércoles a la controversia suscitada luego de la discrecionalidad para asignar funciones críticas a su entorno cercano, como es el caso de Adrián Garnica, sub director de gestión de personas, a quien le asignó tres millones de pesos, adicionales a su sueldo, uno de los más altos del país en la función pública.
Y aunque, tras conocerse la resolución N° 63, que concede la asignación de funciones críticas a nueve funcionarios, Burgos habría adoptado la decisión de revisarlas y remover de su cargo al sub director de personas, enviándolo al consultorio Alejandro Gutiérrez, lo cierto es que desde los gremios de salud no ven con buenos ojos estas disposiciones, que favorecen de forma permanente a un puñado de funcionarios, mientras se advierte a la mayoría de ellos, que no existen recursos para nuevos contratos en la red sanitaria.
“Como Servicio de Salud Aysén, y tras haber escuchado los requerimientos de las organizaciones gremiales, hemos tomado la determinación de acoger la propuesta de cambio de funciones de quien ejercía la labor de Subdirección de Gestión de las Personas. Cambio que va en el sentido del trabajo colaborativo que desde siempre hemos propiciado mantener con los funcionarios, con el objetivo final de entregar el mejor servicio posible a los usuarios de la Red Asistencial pública regional”, señala el escueto comunicado emanado desde el SSA.
Aunque la distribución de las funciones críticas son resorte de cada dirección, desde la FENPRUSS señalan “que hay bastantes errores desde los montos que se asignan, porque muchos de ellos, como el del señor Garnica, estarían mal asignados, porque sobrepasaría los límites que permite esa asignación de acuerdo a la ley”, explicó Gino Banchieri, presidente del directorio de FENPRUSS Aysén.
Para la FENPRUSS estas asignaciones deberían estar destinadas y enfocadas a personal de salud que se encuentra en los establecimientos asistenciales de la red, donde hay profesionales que enfrentan las dificultades propias de la pandemia por Covid 19. “Más encima tienen grados asignados a la importancia de la jerarquía que cumplen, en torno al grado 3. Pero sí hay personas que aparecen en la lista y que efectivamente están cumpliendo funciones críticas, tales como directores de establecimientos o encargados de los programas de PCR y que son montos ajustados, mucho menores”, matizó Banchieri.
Aparte del subdirector de gestión de personas, Adrián Garnica, también los funcionarios de salud cuestionan al sub director administrativo, ambos con grado tres, escalafón que le reconoce pecuniariamente esas funciones, “son definiciones de carácter político, administrativo que tiene que saber fundar el director del servicio”.
Desde el lunes la FENPRUSS se encuentra movilizada, justamente por las decisiones erráticas del director del servicio, Gabriel Burgos y el subdirector de personas, Adrián Garnica. “Dentro de nuestro petitorio estaba la remoción de su cargo (sub director de gestión de personas) y tenemos entendido que el director definió remover al señor Garnica hacia el consultorio Alejandro Gutiérrez haciendo una reducción de su grado y nosotros sabemos que allí hay definiciones de carácter político, más que competencias técnicas u otras razones. Pero su salida va a permitir trabajar en un mejor clima y avanzar con los procesos que estamos llevando como FENPRUSS”.








