Si mañana nos dijeran los periodicos que un meteorito se estrellara con la tierra ¿creeríamos que el Armagedón o fin del mundo llego? ¿O cuestionariamos las razones de los cientificos? ¿O nos lo tomaríamos a broma para poder reirnos en redes sociales con memes ? De eso se trata la nueva pelicula que recomiendo a todos los lectores “No mires arriba”. De cómo esta civilización se ha vuelto loca y ha confundido entre la ciencia, la politica, el individualismo y la estupidez.
La Pelicula No mires arriba (NETFLIX) ha llegado en un momento en el que los paralelismos entre la sociedad actual y lo que vemos en la nuevo drama de Adam McKay son claros. El discurso de la película gira, en su mayor parte, sobre el negacionismo y la idiotez de muchos ante una catástrofe. En este caso la amenaza es un asteroide de nueve kilómetros descubierto por un par de científicos a los que casi nadie toma demasiado en serio.
Esta obra maestra es un alegato contra el negacionismo Pues bien, algunos usuarios de rede sociales han llegado a la conclusión de que la cinta denuncia un reflejo de la sociedad actual en la que reina la estupidez humana y los intereses economicos. Además, han comparado el personaje de Streep con gubernamentales de ultra derecha Donald Trump o Shalper,
En razon a lo anterior les queria comentar la siguiente historia: Érase una vez…… una Princesa increíblemente rica, bella y sabia. Cansada de pretendientes mentirosos que se acercaban a ella, solo para conseguir sus riquezas, hizo publicar por todo el pueblo que se casaría con quien le llevase el regalo más valioso, tierno y sincero a la vez. El palacio se llenó de flores y regalos de todos los tipos y colores, de cartas de amor incomparables y de poetas enamorados. Y entre todos aquellos regalos magníficos, descubrió una piedra; una simple y sucia piedra. Intrigada, hizo llamar a quien se la había regalado. A pesar de su curiosidad, mostró estar muy ofendida cuando apareció el joven, y este se explicó diciendo:
– Esa piedra representa lo más valioso que os puedo regalar, princesa: es mi corazón. Y también soy sincero, porque aún, mi corazón, no es vuestro y es duro como una piedra. Sólo cuando se llene de amor se ablandará y será más tierno que ningún otro.
El joven se marchó tranquilamente, dejando a la princesa sorprendida. Con dicho acto del joven quedó tan enamorada que llevaba consigo la piedra a todas partes, y durante meses llenó al joven de regalos y atenciones, pero su corazón seguía siendo duro como la piedra en sus manos. Desanimada, terminó por arrojar la piedra al fuego; al momento vio cómo se deshacía la arena, y de aquella piedra tosca surgía una bella figura de oro. Entonces comprendió que ella misma tendría que ser como el fuego, y transformar cuanto tocaba separando lo inútil de lo importante.
Durante los meses siguientes, la princesa se propuso cambiar en el reino, y como con la piedra, dedicó su vida, su sabiduría y sus riquezas a separar lo inútil de lo importante. Acabó con el lujo, las joyas y los excesos, y las gentes del país tuvieron comida, salud, jubilación y libros. Cuantos trataban con la princesa salían encantados por su carácter y cercanía, y su sola presencia transmitía tal calor humano y pasión por cuanto hacía, que comenzaron a llamarla cariñosamente ‘La princesa con el corazón de fuego’. Y como con la piedra, su fuego deshizo la dura corteza del corazón del joven, que tal y como había prometido, resultó ser tan tierno y justo que se casaron e hizo feliz a la princesa hasta el fin de sus días.
Esta historia nos muestra que el verdadero amor se encuentra en las cosas simples de la vida. Debemos mirar la vida con otros ojos ¿Pero que es el amor? Maturana define el amor, señalando que es la emoción fundamental que hace posible nuestra evolución como seres humanos. La define de la siguiente forma: «… cuando habla de amor, no habla de un sentimiento, ni habla de bondad o sugiriendo generosidad. Cuando habla de amor habla de un fenómeno biológico, habla de la emoción que especifica el dominio de acciones en las cuales los sistemas vivientes coordinan sus acciones de un modo que trae como consecuencia la aceptación mutua, ósea la validación de otro como una persona única y libre.
En ese sentido, los seres humanos somos intrínsecamente amorosos, y podemos comprobarlo fácilmente, observando lo que ocurre cuando a una persona se le priva del amor, o sea, se les niega el derecho a existir o se les quita validez a sus propios fundamentos básicos, emocionales, para la existencia. Esta carencia afectiva produce trastornos, como la ansiedad, la agresividad, desmotivación, inseguridad, tristeza y estrés crónico, etc.
Pero lamentablemente la globalización y este mundo convulsionado, nos ha llevado alejarnos del amor, del amor propio, del amor con nuestros hijos y familias, el amor por el trabajo y por lo que hacemos o estudiamos como lo observamos en esta pelicula la cual no pretendo realizar un spoiler.
El filósofo polaco Zygmunt Bauman es capaz de explicar los fenómenos sociales de la era moderna y qué es lo que nos diferencia de las generaciones anteriores. A partir del año 2000, año de publicación de Modernidad líquida, el filósofo polaco publica una serie de obras que resumen sus conceptos sobre la realidad que nos rodea: Amor líquido (2003), Vida líquida (2005) y Tiempos líquidos: vivir una época de incertidumbre (2007). Aún debemos aprender el arte de vivir en un mundo sobresaturado de información. Y también debemos aprender el aún mas difícil arte de preparar a las próximas generaciones para vivir en semejante mundo. Bauman plantea la primera paradoja es que, aunque las personas están más conectadas por medios electrónicos y de comunicación, no necesariamente están menos solas. La segunda, que, aunque la lógica del consumo se ha trasladado a las relaciones, y éstas se toman o se dejan como si se tratara de ir de compras, subsiste el temor a ser «desechado». La tercera es que, aunque la gente sigue buscando seguridad, quiere relaciones livianas, que no le cuesten demasiado esfuerzo. De todo esto está hecho el amor líquido. El amor líquido, en definitiva, es un signo de los nuevos tiempos. De que lo desechable, la incertidumbre y la inestabilidad se han instalado también en nuestra vida cotidiana.
“El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.” NIETZSCH
Ph.D.(c) Miguel Angel Rojas Pizarro.
Psicólogo – Profesor de Historia y Cs. Políticas.
www.miguelrojas.cl
@marojas007








