Ana Jaña Montecinos. Encargada Territorial del programa de Prevención en Violencia contra las Mujeres de la comuna de Coyhaique.
Desde antes de que existiera el Covid-19, la violencia doméstica ya era una de las violaciones de los derechos humanos más flagrantes. Con el avance de la pandemia del Covid-19, es probable que su ocurrencia siga aumentando e impactando duramente el bienestar de las familias, su salud física, su salud sexual y reproductiva, su salud mental y su situación económica.
El aumento de la violencia interpersonal en tiempos de crisis es un hecho bien documentado por ONU Mujeres; sin embargo, el insuficiente número de denuncias dificulta la respuesta y la recopilación de datos, ya que menos del 40% de las mujeres que sufren violencia busca ayuda o denuncia el delito. De las mujeres que sí deciden solicitar ayuda, menos del 10% se dirige a la policía.
Sin embargo, la violencia no está afectando sólo a la mujeres, también se observan otros grupos de personas que son particularmente vulnerables en este contexto patriarcal, es así que en el caso de las personas LGBTIQ+, no solo están expuestas a sufrir violencia en la pareja, sino también de parte de otros miembros de la familia que se resisten a aceptar su identidad o su orientación sexual, con el consecuente maltrato físico y psicológico, traducido este último principalmente en ofensas, descalificaciones y rechazo afectivo.
Quisiera entregar algunas cifras, el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual, Movilh, reporta que el 27,5% de las personas LGBTIQ+ encuestadas declara conocer a alguien que lo está pasando mal en su casa producto de la discriminación, mientras que, del total de personas que son discriminadas por sus familias o vecinos o vecinas, el 38% reporta un incremento de los episodios homofóbicos, lesbofóbicos o transfóbicos en sus hogares o barrios.
Acorde a una encuesta realizada por el Movimiento por la Diversidad Sexual, el 53,9% de los participantes vive con su madre o padre, y el 18,7% de los participantes, debido al Covid-19, ha debido retornar a su hogar familiar, que ha agudizado el problema.
Según el estudio “Ser Lesbiana en Chile”, publicado en 2019 por la agrupación lésbica Rompiendo el Silencio, en 2018, el 33,5% de las mujeres lesbianas y bisexuales ganaba menos de $400.000 pesos, un sueldo que, de bajar, aumentaría las posibilidades de precarización de la vida. Hoy, el 68% ha visto afectados sus ingresos de forma negativa durante la pandemia, dificultando la supervivencia en muchas personas de la comunidad LGBTIQ+, quienes, en el contexto de confinamiento por el Covid-19, ya han visto un aumento en la brecha de sus derechos económicos y laborales.
Si quieren conocer más antecedentes de esta importante temática según la encuesta aplicada, les invito a revisar el siguiente enlace:
Movilh (2020). Las personas LGBTI frente al coronavirus en Chile. [Conjunto de datos]. https://www.movilh.cl/personas-lgbti-en-chile-el-38-reporta-incremento-de-la-homo-transfobia-en-sus-casas-o-barrios-tras-la-aparicion-del-coronavirus/








