El Concejo Municipal de Coyhaique, encabezado por el alcalde Carlos Gatica, pretendía sesionar este miércoles en las dependencias del Centro Cultural Coyhaique, pero finalmente se trasladaron a Villa Ortega, para evitar enfrentar a las decenas de asistentes de la educación que marcharon en gran cantidad por las calles de Coyhaique y que este jueves esperan sumar a las trabajadoras de los planes de empleos municipales (PMU), que también se encuentran en conflicto con la alcaldía demócrata cristiana. “El alcalde no nos quiere pagar nuestra demanda por derechos adquirido que ganamos en los tribunales laborales”, acusó la presidenta de la Asociación de Jardines Vía Transferencia de Fondos (VTF), Claudia Ruíz.
Cabe consignar que la Justicia Laboral falló a favor de los asistentes de la educación, reconociendo que el bono que se les paga hace más de una década constituye un derecho adquirido. “Esta es una medida de presión al alcalde, estamos exigiendo nuestro pago que no se nos paga desde junio del año pasado. Es muy lamentable que el alcalde no reconozca los derechos de los trabajadores, muy dolidos y defraudados con nuestro empleador que es el alcalde”, recalcó Claudia Ruíz.
La marcha de este miércoles inició en Errázuriz, Lillo, Bilbao y Cochrane. En ese lugar uno de los asesores del alcalde conversó con Carabineros para disuadir a los manifestantes, cuestión que provocó el amplio rechazo de los asistentes de la educación, quienes luego escoltados por Carabineros se trasladaron al Centro Cultural Coyhaique.
Para este jueves se espera ampliar la manifestación a otros sectores, considerando “la solidaridad de clase trabajadora, que debe existir siempre”, advierten desde los manifestantes, sobre todo cuando se insinúan despidos a los funcionarios que dependen del municipio coyhaiquino.








