La coordinación del gremio, advierte a través de una declaración pública, graves vulneración de derechos laborales a funcionarias. “Hemos visto en el servicio de salud una falencia que es la aplicación de las políticas de género, desvinculación de una asociada que hizo una acusación de abuso sexual y cuyo sumario no cierra y generar un despido apelando solo a temas administrativos no corresponde y es una injusticia enorme, no hay un cierre administrativo a lo que ella denunció y puede ser interpretado como un castigo a las mujeres que denuncian este tipo de situaciones”, dijo Gino Banchieri, presidente de la Federación de Profesionales del Servicio de Salud.
En el documento los dirigentes señalan que “hacemos presente nuestro rechazo por la vulneración sistemática de los derechos de mujeres trabajadoras por parte de la dirección de servicio, la cual ha demostrado la falta de políticas de igualdad de oportunidades que han afectado a compañeras de trabajo en distintos ámbitos, tales como: denuncias de acoso sexual y desvinculación de denunciante con proceso sumarial en curso, falta de reconocimiento a la protección de la maternidad, desafuero por embarazo a pesar de la normativa que le otorga fuero para continuar en su trabajo. “Existe una precarización laboral, ya que hay mujeres que en calidad de contrata se las traspasa a honorarios” y deficiencia en la política de cuidado infantil y conciliación familiar, en el sentido de burocratización y freno de la conciliación familiar, el derecho al cuidado infantil en especial en medio de la crisis sanitaria y “cuando recurren al servicio no hay una respuesta, porque no existe mediación en este sentido”, apela el dirigente gremial.
“Hemos tenido reuniones con el director del servicio para plantear estas temáticas, pero simplemente hemos tenido respuestas de carácter administrativo, sin mediar una política de género para atender y dar una respuesta efectiva que solucione los temas que estamos planteando y lo que queremos demandar al servicio de salud es que nos sentemos a dialogar nuevamente y veamos los casos y generar una política de género que dé respuesta a las necesidades de las mujeres trabajadoras de salud”, aseveró Banchieri.
A su vez agregaron que les “preocupa la liviandad con la que el director del servicio de salud se refiere a estos casos como algo netamente administrativo y no con un enfoque de derechos humanos ante la vulneración de las personas, en especial mujeres que son un 80% del universo de trabajadoras y trabajadores en salud. En definitiva, se observa “castigo” a quienes se atreven a denunciar malas prácticas laborales, moviéndoles de sus funciones, revictimizándoles e incluso desvinculándoles”.
“No permitiremos que nuestros compañeros y compañeras tengan que sufrir estas situaciones y que producto de estas malas determinaciones en nuestro servicio, tengamos que lamentar situaciones de depresiones severas y en los casos más graves suicidios, como sucedió en el norte de nuestro país con profesional enfermera”, concluye el comunicado.
Mientras y hasta el momento, el Servicio de Salud Aysén no se ha pronunciado respecto a este tema.








