Columna Claudia Torres Delgado
Querida Lili
Es la primera vez que te escribo y debo decir que me costo tomar la decisión, son tantas cosas para contarte, que no se muy bien por dónde comenzar. Estos ultimo años han sido difícil acá en Argentina, llegue hace poco tiempo pero alcance a sentir una crisis muy dura, no solo económica sino también social, pues ellos, los que fueron parte de los años más oscuros en esta patria, estaban de vuelta. Y eso es una gran derrota, porque tu lucha no puede ser en vano. Aunque se fueron parcialmente, ellos siguen al acecho, por todo lo logrado y con el afán de que el pueblo no recuerde de lo que fueron capaces. En eso si te puedo asegurar, que ellos perdieron.
El 2019 Chile, mi patria sufrió una ofensiva represiva de los mismo enemigos del pueblo de los años 70, yo lejos de mi tierra en este lugar conocí personas maravillosas, compañeros y compañeras que me ayudaron a caminar entre la pena, nostalgia y la impotencia de estar lejos. Dentro de esas personas extraordinarias conocí a Silvia tú hermana y Walter tu cuñado. Desde ellos pude saber más a ti y de Pedro, tu compañero.
Han pasado tantos años, casi una eternidad, quería contarte que tu padre y Chela tu madre te buscaron en cada minuto de su vida, y nos dejaron como legado que la búsqueda no debe cesar. En ese camino estamos, hace un tiempo con Silvia, tu hermana planificamos un viaje por las ondas de radio como una forma de lucha, que n esto tiempos de guardarse, sentimos era necesaria. Iniciamos un programa de radio, “Sembrando Derechos” asi se llama, y cada semana recordamos, mostramos realidades y pedimos por memoria , verdad y justicia.
Tu madre se convirtió en una guerrera de las mejores que este país ha conocido, valiente, insuperable, Silvia sacó esa fuerza y sembró esa semilla de búsqueda infinita por la verdad. Chela junto a cientos de madres no han parado nunca de buscarles, sin claudicar ha recuperado mas de 100 nietos y nietas, entre esos tu hijo, que pude conocerlo en un homenaje que te hicimos hace poco. Pude comprender lo especial que eres Lili, y porque la gente te ama tanto.
Te cuento además, que las calles nunca se soltaron para pedir por verdad, luchar contra la muerte y el hambre, esas mismas calles que tu recorriste tantas veces, siguen los murales, las banderas. Muchos y muchas cómo tú querida Lili, se los llevaron sin destino conocido, por querer un mundo mejor, ya sabes que buscar la justicia social esta penada por las sombras del poder. Esos miles están todos y todas en la memoria del pueblo.
De las innumerables crisis por las que ha pasado tu patria desde que te llevaron, en todas estas presente, el pueblo sale como una explosión de miles de esporas de rebeldía que se multiplican. Es por eso que ellos nunca pudieron con ustedes, y no podrán contra nosotres. Hace más de 15 años las pibas iniciaron una lucha hermosa, por el derecho a decidir sobre sus cuerpos, con ellas un pañuelo en señal que la lucha de las madres y abuelas esta ahí en cada una. Ellas, nosotras ganamos, pero seguimos en las calles. Me imagino que donde quieras que estés, debes estar orgullosa de lo que lograste, porque sembraste rebeldía y nos marcaste el camino, en cada piba que hoy se levanta hay una Lili en sus ojos.
La Argentina que dejaste, te busca cada día, hemos aprendido que la vida no esta solo en los cuerpos, sino que en cada desafío que se nos pone por delante, que los derrotados fueron ellos, los que creían que podrían borrarlos de la historia, pero ustedes, tu querida Lili fuiste semilla, que nunca deja de germinar y florecer, y contigo miles de flores más.
No te derrotaron porque eres ejemplo para las y los que vienen, no te derrotaron porque tus ojos están vivos, no te derrotaron porque tuviste a la más valiente de las madres. No te derrotaron porque sigues con nosotros y nostras, siempre en la memoria de donde nunca más podrán sacarte.
Ellos, ellos viven en su propio infierno, de desmemoria, de olvido, de desamor, no tiene sus caras dibujadas en ninguno espacio digno , más que en prontuarios asesinos. En cambio tú Lili compañera querida, tu estas en el alma.
Hasta siempre, hasta que la dignidad sea para todes, hasta encontrarte y decirte Lili Fontana presente, ahora y siempre.








