“Miente descaradamente”, “se victimiza”, “falta de ética imperdonable”, son algunos de los fuertes conceptos que lanzó Patricio Aylwin Fuentealba, el afectado con la resolución de la cúpula en Santiago, que lo dejó fuera de la carrera parlamentaria.
En política el concepto es “pasó máquina”. Ni las resoluciones de la Junta regional de la Democracia Cristiana, ni su directiva local, ni el nombre de Patricio Aylwin Fuentealba, fueron capaces de torcer la voluntad de la cúpula nacional, de llevar como candidato a diputado a Miguel Calisto, el más férreo defensor del Gobierno de Sebastián Piñera, a través de sus actos, omisiones y, sobre todo, votaciones en el Congreso, donde se cuadra una y otra vez con la UDI y Renovación Nacional.
El poderoso gana. Calisto es el candidato a diputado de la ex Falange.

En una junta regional, donde él mismo estuvo presente y donde solicitó abiertamente “actuar de buena fe” y dejar votar a quienes no estaban en condiciones de hacerlo, a sabiendas que esos votos eran para él. “Le pediría a la Junta que actuemos bajo el principio de la buena fe, tomando en cuenta los antecedentes y argumentos que ha dicho Almendra y también Jorge Abello, porque si nos queremos poner estrictos tendríamos que comenzar a preguntar quiénes de los integrantes de la Junta Regional tienen validez por parte del partido, a nivel nacional”, dijo en la ocasión donde se definió el nombre de Aylwin Fuentealba como parlamentario.
Y lo reiteró en más de una oportunidad, que la DC local debía actuar bajo “el principio de la buena fe, entendiendo que acá todos nos conocemos y no tramitarnos y generar mayor problema”.
Sin embargo, en su rol de “víctima”, envió un comunicado de prensa donde deja de manifiesto justo lo contrario a los hechos que realmente sucedieron. “Logramos que se revierta la decisión y se haga justicia. Agradezco sin duda al Consejo Nacional de mi partido, a la Directiva Nacional, quien tomó la decisión más juiciosa y razonable, tomando en cuenta la forma en cómo se había generado este proceso, de manera absolutamente irregular e injusta”, indicó el parlamentario, mano derecha del primer gobierno de Sebastián Piñera como funcionario de confianza de Pilar Cuevas, ex intendenta regional.
No conforme con eso añadió que “Patricio Aylwin, en un fraudulento proceso fue elegido a puertas cerradas por un pequeño grupo de militantes de la DC regional”, dejando todavía más en evidencia la falta a la verdad.
Y el comunicado agrega que “el legislador se mostró bastante afectado por la situación vivida, acusando una serie de hechos que apuntaban a bajarlo del proceso eleccionario”.
En las huestes falangistas reconocen que es un parlamentario de terreno y trabajador, pero cuestionan su forma de actuar, su falta de códigos y además actuando en la práctica como un diputado oficialista en la administración Piñera. “El diputado Calisto se victimiza ante la opinión pública, me sorprende profundamente. Primero, porque no es compatible ser víctima con ser poderoso. Aquí la persona poderosa es él, diputado de la República, con vínculo e influencia a nivel nacional e internacional y lo ha demostrado en sus actuaciones recientes, por lo tanto, lejos de ser víctima, él en realidad ha abusado de la confianza, de la transparencia y ha faltado a la verdad en su video. Señala que fue objeto de una especie de fraude por la Junta Regional del Partido y eso es falso y él lo sabe, está mintiendo y alterando la fe pública con sus afirmaciones, lo que es una falta de ética imperdonable”, dijo Patricio Aylwin, el principal afectado con la decisión de la Junta Nacional de la DC.
El egresado de derecho agregó que Calisto fue parte de la Junta Regional, al igual que Aylwin, y efectivamente se detectó previo a la votación para elegir el candidato, que había tres personas que no tenían la calidad de presidentes comunales, pero que comparecían en ese rol en la junta, “sin tener un papel por escrito que les diera esa representación y fue el propio diputado Miguel Calisto, a sabiendas que estas personas iban a votar por él, solicitó a la junta que se actuara de buena fe y que se validara su permanencia en esa junta regional y votaran finalmente”.
“Miente Descaradamente”
De este modo y a petición del diputado Calisto la Junta accedió y todas las personas pudieron elegir al candidato, “por lo tanto él miente descaradamente y trata de deslegitimar lo que en forma soberana la junta resolvió, que no le gustó el resultado y por eso intenta deslegitimar y miente con dolo con la sola intención de enlodar al partido”.
Aylwin niega el complot al que hace mención Calisto, de una denuncia anónima en contra del legislador. “Nosotros no hemos sido parte de aquello, pero entiendo que, si alguien decide hacer una denuncia a una persona poderosa, obviamente tendrá temor a posibles represalias, porque el poderoso es él, el que tiene la posibilidad de ir a Santiago y dar vuelta una voluntad soberana de una Junta Regional de un partido y yendo contra su propio partido en la región. Eso sí es tener poder y lo tiene Miguel Calisto. No es víctima, sino una persona poderosa, que en Santiago da vuelta una decisión a través de presiones indebidas”.
Sin duda “abusa de su condición de diputado y no estoy disponible, como muchos militantes de la región, de ocultar o tapara ninguna conducta de su parte que constituya un abuso o una falta a la verdad o a la ética y eso me hace no tener ninguna posibilidad de respaldar su candidatura o votar por él”.
Dentro de las próximas horas, la directiva de la Junta Regional debería emitir un comunicado acerca de la situación dentro de la Democracia Cristiana Regional.








