*El PIE es una herramienta que busca favorecer la participación y objetivos de aprendizaje, con un enfoque inclusivo, pero demanda una serie de requisitos previos, entre ellos estudiantes que presentan necesidades educativas especiales.
“Los niños han de tener mucha tolerancia con los adultos”, Antoine de Saint Exupery.
K.B es apoderada del Colegio Antoine de Saint Exupery, llegó junto a sus hijos el año pasado desde otra ciudad del país y durante el primer año tuvieron escaso contacto con el establecimiento educacional a raíz de la pandemia de covid 19.
La situación cambió el 2021, ya que sus propios hijos le pidieron asistir presencialmente a clases. “Este año los chicos no querían seguir en clases on line, sino presenciales, y fui a hablar al colegio para que fueran a clases y los inscribieron a los dos, eso fue el primer semestre y antes de concluir, el 17 de julio, me llega una notificación del Tribunal de Familia, con un informe que hizo el colegio sobre vulneración de derechos, decía que era una madre despreocupada, que los niños estaban desnutridos, que el otro con sobre peso, que tenían problemas dentales. Un informe que prácticamente señalaba que ellos vivían en la calle y estaban pidiendo que los niños ingresaran al programa PIE del Colegio”, señala K.B.
Ese informe habría servido para que los niños pudieran ingresar al programa PIE, “a menos que yo aceptara ingresarlos, pero ellos nunca me contactaron para decirme eso”.
La profesional ligada a la educación, conoce de cerca cómo funciona el programa, que -según manifiesta- sería una forma de aumentar la subvención escolar que entrega el Estado a las instituciones. “Lo que molesta es que el colegio se basa en informes erróneos para poder ingresar niños obligados al programa PIE del colegio, para que ellos obtengan subvención”.
De hecho, los alumnos y alumnas que se encuentran en el programa de integración escolar (PIE) efectivamente reciben una subvención superior a un niño o niña bajo la modalidad regular de educación. “Hice la denuncia en el Ministerio de Educación, nos mandaron a mediación, al final eso quedó en nada, porque la idea era que el Colegio se retractara antes de llegar al tribunal, como eso nunca pasó, nos fuimos a juicio”.
Lo más grave para la madre, es que la situación se complicó al punto de “tuve que hacer mil cosas para negar lo que el colegio estaba haciendo y un día recibí una llamada de una asistente social, preguntándome por los niños, estaba trabajando en ese momento y ellos armaron una historia de fantasía, tuve que ir al tribunal, a la clínica, porque allí se atendían, llamaron al consultorio, y colocaron que no se atendían”.
La afligida madre añade que “dijeron también que el colegio anterior los había derivado, cosas que nunca fue así, la cosa es que tuve que hacer mil cosas para desmentir lo que había escrito el colegio y llegamos al tribunal y con las pruebas que presenté, porque el colegio no lo hizo, desestimaron la causa por falta de argumentos, falsificación de informes”, precisa.
Al solicitar explicaciones a los docentes, éstos desconocían la situación y solamente sería conocido por la directora del establecimiento y por la asistente social. “Además está el riesgo de perder la tuición de los hijos con esas demandas que hace el colegio, me podría haber ocurrido, si no comprobaba que lo que decía el colegio era información falsa y errática. No había vulneración de derechos”, recuerda.
En acta del 30 de julio de este año, el Tribunal de Familia resolvió “que no se aplica medida de protección alguna en relación a (nombre niños), por considerar que no están en situación de amenaza o vulneración de derechos graves”.
A pesar que la justicia resolvió a favor de la madre, “el colegio me está hostigando para preguntarme cuándo los niños irán al colegio, y los niños no quieren volver a clases con el mal rato en los tribunales, que fueron por separado para ser interrogados”, expresa K.B.
Colegio: “Los procedimientos están plenamente respaldados”
Entretanto, desde el Colegio Antoine de Saint Exupery, señalaron que “durante estos dos años que los estudiantes han sido parte del establecimiento hemos obtenido distintos antecedentes los cuales han sido complementados por otras instituciones como redes externas de apoyo competentes, que nos obligaron a aplicar los protocolos emanados por el Ministerio de Educación, donde las instituciones educativas debemos ser garantes de nuestros niños, niñas y adolescentes, y que frente al mínimo riesgo de una eventual vulneración de derechos, se ponen estos a disposición de los organismos competentes, como el Tribunal de Familia quien es el ente y autoridad que analiza este tipo de casos. Como institución educativa debemos velar siempre por el derecho y una adecuada educación de nuestros estudiantes”.
Luego agregan que “actualmente estos estudiantes del Colegio Antoine de Saint Exupery se encuentran participando regularmente de sus clases y reiteramos que se ha actuado dando cumplimiento a todos los protocolos establecidos. La Superintendencia de Educación, ha tomado conocimiento de esta situación y no ha tenido reparos con los procedimientos aplicados”.
La directora del establecimiento educacional, Bella Punocura Andrade, junto a su equipo directivo, agregó que el foco del colegio es el bienestar de los estudiantes en su conjunto y que los “procedimientos están plenamente respaldados y que hemos procedido de buena fe” y que no expondrán los pormenores del caso, para no perjudicar o victimizar a los estudiantes.
Superintendencia de Educación: “Esperamos que ambas partes lleguen a un acuerdo satisfactorio”
Desde las Superintendencia de Educación en tanto, Pamela Adriazola, directora regional de la institución, señaló a través de un comunicado que “respecto al caso consultado, se informa que la dirección regional de la Superintendencia de Educación de Aysén, actualmente se encuentra con un proceso de mediación abierto entre ambas partes, por lo que no es posible entregar mayores antecedentes, debido a la confidencialidad requerida durante su desarrollo”.
Y agregan que “como institución, esperamos que ambas partes lleguen a un acuerdo satisfactorio, en beneficio de los estudiantes y la comunidad educativa”
*En esta nota hemos omitido los nombres de forma deliberada para no victimizar a los niños.








