«
El domingo 24 de enero en la ciudad de Puerto Aysén, se dio a conocer un nuevo caso de femicidio, del tipo suicidio femicida, Daniela una joven mujer de 33 años, quien víctima de un ataque sexual por parte de su ex pareja, tomó la decisión de quietarse la vida. El caso nos recuerda Antonia Barra, la joven que el año 2019, tras sufrir una fuerte depresión luego de ser víctima de un abuso sexual y la total impunidad de su agresor, decide tomar el mismo camino que Daniela.
No solo se nos suma otro caso de este tipo, sino otra víctima de la violencia machista, que es inducida por la desesperación, el agobio y la indiferencia que el sistema de justicia y protección brinda en general a las mujeres en Chile.
Cuánta responsabilidad tiene la sociedad y sus instituciones en los casos de violencia machista extrema, es una de las interpelaciones que a diario las feministas se hacen en el Chile y en Aysén. Desde la exposición de los medios de comunicación, que no indagan o describen estos casos como homicidios, el encubrimiento a los victimarios, el tratamiento de las policías y la justicia no como un femicidio, hasta la construcción social de la propia comunidad en torno a culpabilizar a las víctimas.
Todo este entramado genera un territorio escabroso y difícil de sobrellevar, cuando una mujer es violentada. Para Hayley Durán, antropóloga y feminista este caso es preocupante, “Creemos que estamos frente a un caso similar el de Antonia Barra y de otras mujeres que, frente al trauma de la violencia sexual sufrida, sumado a cómo responde la sociedad, no ven otra salida más que el suicidio”.
Respecto al rol y comportamiento de las instituciones de justicia y las policías, Durán indica “En estos casos carabineros, la justicia, los medios muchas veces salen mostrando relatos más cercanos a culpabilizar a las mujeres por las violencias sufridas y no le toman el peso a lo traumático de vivir una situación como esta”.
Un ejemplo importante es que “en los casos de violencias de género y la sexual en particular, a la víctima no se le entrega la contención terapéutica, psicológica y el resguardo concreto en un centro de salud. Claramente hay que dilucidar por qué en este caso no se actuó en función de cumplir los resguardos integrales y efectivos para Daniela” señaló Durán.
Finalmente la activista feminista hace un llamado, frente a este caso de suicidio femicida (que es declarado suicidio, pues no está contemplado en la ley ) a las feministas en Aysén, a la Red Chilena contra las violencia hacia las mujeres, al Sernameg y al fiscal a cargo del caso, de que se maneje la hipótesis de suicidio femicida y se pueda investigar bajo esa premisa, para que la muerte de Daniela no quede impune.
«







