El embajador de Cuba en Chile, Oscar Cornelio Oliva, se reunió con la comunidad de Atacama para explicar la situación actual de la mayor de las Antillas, la asonada belicosa de Estados Unidos en todo el mundo y el peligro para la Isla de la Libertad.
En ese sentido el embajador quiso aclarar las falsedades, medias verdades y las mentiras de la prensa occidental que responde al relato, a la narrativa de Estados Unidos.
“Lo que está sucediendo ahora en Cuba es una agresión multi dimensional por parte de Estados Unidos, una agresión que se ha recrudecido y ampliado cualitativamente durante los últimos meses y que incluye un bloque de más de sesenta años”, expresó.
Estas décadas de bloqueo le han significado al Estado cubano dejar de percibir unos 175 mil millones de dólares, una cifra colosal para la economía de un país pequeño como Cuba.
Los problemas actuales de la Isla se explican en gran medida por el estrangulamiento desde la Casa Blanca con nuevas medidas coercitivas, con distintas órdenes ejecutivas y nuevos niveles de sanciones secundarias, en este caso a terceros países, cercenando la soberanía de esas naciones, para que no haya ningún tipo de negocios con Cuba.

“A este bloqueo fortalecido se le suma además una campaña de calumnias muy fuerte para justificar esa hostilidad. Como no tienen razones ciertas o verdaderas recurren a mentiras y constantemente hay un bagaje grandísimo de informaciones en que confunden e incitan a las personas a pensar mal de lo que está sucediendo. Nosotros siempre decimos, si es tan ineficiente el gobierno cubano, si es tan corrupto como plantean, porqué no nos quitan el bloqueo y vamos a desaparecer solos, pero no, tienen que incrementar constantemente las sanciones sobre el país”, subraya Oscar Cornelio Oliva.
No conforme con eso, Estados Unidos ha buscado por todos sus medios y presiones aislar al país para que no tenga presencia en los organismos internacionales y a eso se suma la amenaza de una agresión militar por parte de la principal potencia del mundo.
Es así que la prensa norteamericana ha buscado instalar que están todas las condiciones para que Trump y su ejército invadan Cuba con la excusa de que el comandante Raúl Castro sería un delincuente, mismo relato y ambiente creado para justificar la invasión y ataque militar a Venezuela cuando el 3 de enero secuestraron al Presidente Nicolás Maduro.
La Perla de las Antillas se encuentra constante y permanentemente amenazada por Estados Unidos, que ha buscado por todos los medios y durante décadas destruir al pequeño pueblo cubano, que ha resistido gracias al fragor de su gente y de la Revolución Cubana. “Qué amenaza puede representar para una potencia nuclear con bases en tantos países, con una flota gigantesca, la más grande del mundo, y esto crea un efecto destructivo dentro del país y con manifestaciones diarias, provocando apagones y a veces de más de 24 horas y afecta transversalmente a toda la sociedad, porque los hospitales no pueden funcionar y ha creado algo que no existía en Cuba, que es una lista de espera para las operaciones”, señala el embajador cubano Óscar Cornelio Oliva.
El genocidio norteamericano sobre la población cubana está afectando todas las líneas de derechos sociales, desde la salud, educación y servicios básicos como el transporte público o el acceso al agua potable, entre otros.
Desde el propio Estados Unidos y su departamento de Estado en la década del sesenta señalaban que la idea era crear hambre y desesperación sobre la población para que el pueblo se levantara contra su propio gobierno.
Con todas estas condiciones el gobierno de la Perla de las Antillas ha mantenido un plan para enfrentar la grave crisis humanitaria que enfrenta el país, acelerando procesos como la transición energética y otras medidas que buscan seguir garantizando los derechos básicos a la población.
Con todo y en medio de todas las carencias, más de 5 millones de personas dieron su respaldo al gobierno y el proceso revolucionario en Cuba el 1 de mayo pasado, resistiendo y reconociendo los avances en todas las materias que afectan a las comunidades y que le permiten mostrar cifras positivas en casi todos los índices de desarrollo humano.








