«
«»El acceso al agua potable y segura es un derecho humano b?sico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condici?n del ejercicio de los dem?s derechos humanos.»» (LS 30)
Como Comisi?n Justicia y Paz del Vicariato Apost?lico de Ays?n asistimos a la dram?tica situaci?n que viven miles de personas y familias en Osorno por falta de agua potable, a ra?z de una grave contaminaci?n.
Tenemos que llegar a situaciones tan indignantes y cuestionables para replantearnos lo que tantas personas, comunidades, organizaciones y territorios estamos exigiendo al Estado chileno desde hace a?os: QUE EL AGUA SEA UN BIEN P?BLICO COM?N, UN DERECHO HUMANO, NO PRIVATIZADO NI MERCANTILIZADO.
Desde Ays?n SOLIDARIZAMOS con los dram?ticos d?as que est? padeciendo la familia osornina, expuesta a graves carencias, desabastecimiento, enfermedades y transacciones mercantiles del vital elemento (agua embotellada, camiones aljibes). Confiamos en que tengan muy pronto una favorable respuesta a la falta de agua.
M?s a?n confiamos en que este drama, junto a tantas otras cat?strofes por falta de agua, por contaminaci?n o por su mercantilizaci?n en nuestro pa?s, nos muevan a EXIGIR unidos y valientemente un cambio constitucional y efectivo en la PROPIEDAD, la GESTI?N y la DISTRIBUCI?N de este preciado bien com?n en Chile. Constatamos lamentablemente que la lucha por el agua es y ha sido intencionalmente invisibilizada por algunos poderes, que siguen imperando.
Gran responsabilidad en el conflicto por el acceso al agua la tienen los gobiernos de turno, legisladores, las empresas, muchas de ellas transnacionales, pero tambi?n la ciudadan?a por «»pedir»» y no EXIGIR este cambio, frente a las poderosas presiones de las empresas agr?colas, forestales, mineras, hidroel?ctricas, pesqueras, etc. que buscan mantener y perpetuar un modelo econ?mico a su favor a trav?s de una legislaci?n que concentra derechos y uso.
Un cambio constitucional nos obligar? a una mayor responsabilidad democr?tica en la valoraci?n, cuidado y uso de los BIENES COMUNES, sobre todo del AGUA, la TIERRA, los ALIMENTOS, LAS SEMILLAS, DONES QUE DIOS NOS REGALA PARA TODOS y TODAS.
Declaramos en?rgicamente que mercantilizar el agua es mercantilizar la VIDA, la dignidad de las personas. Esto es ?tica y moralmente INACEPTABLE E INTRANSABLE.
Luis Infanti, obispo de Ays?n – Comisi?n Justicia y Paz
«







