{"id":43425,"date":"2026-01-29T02:26:33","date_gmt":"2026-01-29T05:26:33","guid":{"rendered":"https:\/\/tehuelchenoticias.cl\/nuevo_sitio\/?p=43425"},"modified":"2026-01-29T02:27:04","modified_gmt":"2026-01-29T05:27:04","slug":"en-aysen-no-se-endulza-el-mate-ramona-parra-y-la-memoria-obrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tehuelchenoticias.cl\/nuevo_sitio\/2026\/01\/29\/en-aysen-no-se-endulza-el-mate-ramona-parra-y-la-memoria-obrera\/","title":{"rendered":"En Ays\u00e9n no se endulza el mate: Ramona Parra y la memoria obrera"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><br><em>Una interpelaci\u00f3n \u00e9tica desde la Patagonia al Oficialismo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>Miguel Angel Rojas Pizarro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia oficial ha sido selectiva con sus h\u00e9roes. Desde ni\u00f1os se nos ense\u00f1\u00f3 a venerar a Arturo Prat y a O\u2019Higgins, figuras fundamentales, sin duda, pero inscritas en un pante\u00f3n construido desde el Estado, las \u00e9lites y el relato del orden. Sin embargo, esa misma historia ha olvidado sistem\u00e1ticamente a sus h\u00e9roes populares: a quienes no murieron por una patria abstracta, sino por una justicia concreta. Entre ellos est\u00e1 Ramona Parra, una muchacha de apenas 19 a\u00f1os, cuya vida y muerte entregaron una lecci\u00f3n \u00e9tica y pol\u00edtica que incomoda hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada 28 de enero se recuerda, aunque no siempre con la profundidad que merece la muerte de Ramona Parra, joven militante comunista asesinada en 1946 durante la represi\u00f3n policial a una manifestaci\u00f3n obrera en Santiago, en lo que la historia registra como la Masacre de la Plaza Bulnes. No se trata \u00fanicamente de una efem\u00e9ride ni de un acto ritual: es una fecha inc\u00f3moda, porque recuerda hasta d\u00f3nde puede llegar el Estado cuando el pueblo organizado desaf\u00eda el orden social existente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ramona Parra no fue una v\u00edctima circunstancial ni un \u201cerror policial\u201d. Fue una joven trabajadora, militante consciente y organizada, cuya muerte expresa con crudeza una \u00e9poca en la que la pol\u00edtica se viv\u00eda con una m\u00edstica de compromiso total, donde la coherencia entre palabra y acci\u00f3n implicaba riesgos reales. Su figura no admite lecturas neutras ni tibias: Ramona representa denuncia social, sacrificio y consecuencia hist\u00f3rica. No muri\u00f3 en un campo de batalla extranjero ni en una gesta \u00e9pica narrada por manuales escolares; muri\u00f3 en una calle de Santiago, exigiendo dignidad para los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa densidad \u00e9tica es la que recoge Pablo Neruda en el poema que le dedica, transformando el asesinato en memoria viva y en mandato colectivo. El poema no busca consolar ni estetizar la tragedia: busca comprometer. Neruda politiza el duelo y convierte la muerte de Ramona en una obligaci\u00f3n moral para las generaciones posteriores. La sangre derramada no clausura una historia; la abre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A casi ocho d\u00e9cadas de su asesinato, la pregunta se vuelve inevitable: \u00bfqu\u00e9 han hecho con ese legado las fuerzas que hoy se reconocen como herederas de la izquierda? Esta interpelaci\u00f3n no es solo nacional. Tambi\u00e9n debe formularse desde los territorios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Regi\u00f3n de Ays\u00e9n, hist\u00f3ricamente postergada y distante del centro del poder, la memoria obrera y popular adquiere un sentido particular. Aqu\u00ed, donde se habl\u00f3 de un \u201cgobierno de los trabajadores\u201d, la experiencia cotidiana mostr\u00f3 contradicciones profundas. A nivel regional, diversas autoridades enfrentaron sumarios administrativos por malos tratos laborales, y varias debieron dejar sus cargos como consecuencia de pr\u00e1cticas que contradicen cualquier discurso de dignidad y respeto al trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s grave a\u00fan, en nombre de la confianza pol\u00edtica, se instalaron en cargos de mando medio jefaturas con pr\u00e1cticas abusivas, muchas de ellas provenientes de fuera de la regi\u00f3n, desconociendo el recurso humano local y privilegiando pagos pol\u00edticos en desmedro de profesionales preparados y con trayectoria territorial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En paralelo, los partidos pol\u00edticos oficialistas que dec\u00edan representar a la clase trabajadora se encerraron en c\u00fapulas de poder, abandonando la fraternidad militante y el trabajo de base. En Ays\u00e9n, como en otras regiones, muchos militantes dejaron de participar no por apat\u00eda, sino por desencanto. Algunos partidos terminaron operando como club familiar o de amistades, donde el resto era visto como enemigo. Autoridades m\u00e1s preocupadas de acomodar a hijos y cercanos que de fortalecer equipos con profesionales id\u00f3neos. No fueron errores aislados, sino una desviaci\u00f3n estructural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este diagn\u00f3stico alcanza al Frente Amplio, al Partido Comunista de Chile y a los partidos tradicionales del oficialismo. Durante el gobierno de Gabriel Boric, se opt\u00f3 mayoritariamente por la moderaci\u00f3n, el orden y la administraci\u00f3n del marco existente. No se gobern\u00f3 como derecha, pero se gobern\u00f3 de una forma aceptable para ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta, entonces, debe ser directa y honesta: \u00bf<strong>cu\u00e1l fue realmente nuestro sello como izquierda regional en estos cuatro a\u00f1os?<\/strong> \u00bfEn qu\u00e9 se diferencias Seremis y directores de servicios, en la pr\u00e1ctica, de las autoridades del per\u00edodo anterior de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era entre 2018 y 2022? \u00bfLideramos un proyecto transformador o fuimos simples administradores del mismo orden que critic\u00e1bamos? Cuando la diferencia se vuelve difusa, la ciudadan\u00eda no castiga la ideolog\u00eda; castiga la incoherencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez el problema no fue solo de gesti\u00f3n, sino tambi\u00e9n de memoria pol\u00edtica. Olvidamos nuestra esencia cuando apoyamos campa\u00f1as municipales sin evaluar con claridad los proyectos que hab\u00eda detr\u00e1s. En el caso del actual alcalde de Coyhaique (Ex DC), no es menor recordar que, en ese momento, sus principales apoyos y asesores claves proven\u00edan de partidos de derecha (RN), lo que termin\u00f3 desdibujando cualquier identidad transformadora. El resultado est\u00e1 a la vista: p\u00e9rdida del municipio, de la gobernaci\u00f3n regional Aysen y de la mayor\u00eda en el Consejo Regional. No fue una derrota inevitable; fue una consecuencia pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, en un escenario adverso, el rol de nuestras parlamentarias ser\u00e1 fundamental. No solo como voces cr\u00edticas, sino como articuladoras de unidad, memoria y sentido hist\u00f3rico. Su tarea no es administrar el repliegue, sino liberar al sector de la l\u00f3gica cupular, recomponer v\u00ednculos y devolverle a la izquierda una direcci\u00f3n \u00e9tica reconocible<strong>. Cuando la izquierda deja de incomodar al poder, deja de ser izquierda.\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso Ramona Parra incomoda. Porque no representa consenso, sino conflicto; no representa c\u00e1lculo, sino convicci\u00f3n; no representa comodidad, sino riesgo. Su figura recuerda que hubo una izquierda que entend\u00eda la pol\u00edtica como una pr\u00e1ctica \u00e9tica radical, no como una carrera institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inspirarse en Ramona Parra, en la Comandante Tamara y en tantos otros y otras no implica repetir sus caminos ni romantizar la violencia. Implica algo m\u00e1s exigente: recuperar la coherencia, asumir costos, decir verdades inc\u00f3modas y volver a poner el proyecto colectivo por sobre la supervivencia individual y partidaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la izquierda quiere volver a tener sentido hist\u00f3rico, deber\u00e1 atreverse a mirarse sin indulgencia, reconocer sus renuncias y reconstruir una m\u00edstica que no se compre con marketing ni se administre desde el poder. Porque sin catarsis no hay proyecto, y sin convicciones no hay izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, m\u00e1s que declaraciones, la izquierda tambi\u00e9n en Ays\u00e9n necesita una catarsis profunda y honesta. Reconocer errores, asumir responsabilidades y volver a los valores de Ramona Parra. Porque si no somos capaces de hacer esa revisi\u00f3n \u00e9tica, la pregunta final se vuelve inevitable y brutal: <strong>\u00bfPara qu\u00e9 queremos volver a ser gobierno en el 2030? \u00bfPara que los mismos de siempre renueven el auto?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ramona Parra no pidi\u00f3 homenajes. Exige desde la historia coherencia, consecuencia y dignidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-a750be1316204dc1960a505fffa81087 wp-block-paragraph\"><strong><em>Si tuviese yo las telas bordadas del cielo, Recamadas con luz dorada y plateada, Las telas azules y las tenues y las oscuras De la noche y la luz y la media luz, Extender\u00eda las telas bajo tus pies: Pero, siendo pobre, s\u00f3lo tengo mis sue\u00f1os; He extendido mis sue\u00f1os bajo tus pies; Pisa suavemente, pues pisas mis sue\u00f1os. <\/em><\/strong>William Butler Yeats (1899)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una interpelaci\u00f3n \u00e9tica desde la Patagonia al Oficialismo Miguel Angel Rojas Pizarro La historia oficial ha sido selectiva con sus h\u00e9roes. 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